Hay cosas que de verdad no entiendo,
prefiero no cuestionarte, no hoy.
Eres paz, eres Dios aún en medio del dolor.
Tienes todo el control y aún cuando tomé una gran decisión,
me cuesta asumir esa posición.
No se que viene ahora, no tengo idea que hay del mañana.
Tampoco tengo porqué.
Tu ves más allá del hoy,
sabes que se viene algo mejor.
Tú entiendes mi dolor,
tu lloras junto a mi.
Cada noche me acaricias
y recuerdas porqué estás aquí.
He oído de honras,
me han llamado valiente,
radical, fuerte, que aquí y que allá.
La verdad... no se que soy.
Solo creo en lo grande de tú amor.
Creo en que tú eres Dios
y que en ti siempre hay bendición,
que hoy clamo desde mi dolor,
más tu calmas mi corazón.
Corazón herido, pero tranquilo.
Corazón confuso, pero expectante.
Corazón dolido, más comprendido.
Corazón perdido, más tu lo hallaste.
Escribo y entre las lágrimas esbocé una sonrisa.
Escribo.
Entre rayones y rimas confusas, entre poemas sin sentido.
Escribo.
Porque te amo, escribo.
Porque lo amo, escribo.
Porque me duele, escribo.
Porque no entiendo, escribo.
Porque no puedo, escribo.
Porque me cuesta, escribo.
Porque eres paz, escribo.
Por tu bondad, escribo.
Por tu fidelidad, escribo.
Por tu clamor, escribo.
Por tu dolor, escribo.
Porque eres Dios, te escribo.
En ti hallaré consuelo en la aflicción,
cambias mi lamento en danza,
eres Dios aún en lo peor.
No sonrío pero estoy contigo.
Mis silencios solo tú oirás.
Mi clamor a ti llegará.
Ante ti me vengo a derramar,
como barro en tus manos he vuelto a quedar...
Y bien, de qué más hablar?
Si aquel sábado escribí
que estoy dispuesta a morir y más!
Peligrosa lectura, la verdad,
nada que no sea realidad.
Y bueno, entre tus brazos descanso en paz,
Tú eres Rey sobre toda criatura y por la eternidad,
Y si a él por su sacrificio lo llamaste tu amigo,
quien sabe, quizá este cerca al menos de tomarme unas pilsen contigo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario