No se puede resumir seís días en tan pocas palabras... no se puede encasillar tú Poder en tan solo un lugar.
No podemos callar lo que hemos visto.
No esta vez...
Tiemblas! Mi corazón.
Tiembla Santiago y Concepción.
Se oyen voces, gente susurrando,
atentos, hambrientos y esperando.
Tiembla! a lo lejos, veníamos cabalgando.
Tiembla! titilan las piedras, armoniosa melodía.
Cánticos y alabanzas, nuestras palmas, retumbando!
Miradas, precioso silencio, atónitos, porque no suenan armas en este día?
Tiembla! ¿Porque no llevan escudo?
Tiembla el infierno y se manifiesta Dios.
Poco a poco vay retrociendo voh!
Míranos, ¿jóvenes? ¿débiles? ¿temerosos?
Tiembla! Jóvenes, débiles y temerosos!
Tiembla que vino Dios y dejó la caga, Fuertes, Violentos y Poderosos.
No llevamos escudo, no llevamos armas,
Porque aquí vamos con el Pulento, que reina en nuestras almas!
Tiembla! Que ya llegó el día,
Tiembla, que Concepción esta invadida!
Nos tomamos las calles, arrebatamos las almas perdidas.
Oye nuestra voz, que se oiga nuestro clamor!
Más que euforia, más que una emoción,
esto es palpable, esto es DIOS!
Tiembla! Que resuene la melodía,
Tiembla que conce esta prendida! Batucada, danza, clown!
Que entre el fuego, sí! malabares, Fuego de Dios!
Retumba, café, corazones, sketch, esto es es, más de tú amor y armonía.
Tiembla! Qué no es solo un día,
Tiembla que no venimos a alegrar y ya!
Que no es lo que pasó en conce no más,
Esto es real, esto es de verdad, y comenzó tiempo atrás.
Tiembla! Que te vimos correr,
Tiembla, como niña retroceder.
Hijos del Rey, dignos de extender,
tu palabra dar a conocer!
Tiembla! Mi corazón.
Tiembla Santiago y Concepción.
Tiembla esta generación.
No pararemos de tú reino traer,
haz de las tuyas Dios, más de una vez!
Tiembla! Sí, pero no de temer,
Tiembla y siente como quema este fervor,
como el Espiritu quema, como tu alma anhela, como arde la pasión!
Esto es, esto somos, una generación que está loca por Dios,
Enamorados y apasionados!
Medios cagaos, cojos y hasta ciegos, pero Gracias!
A él, quien nos unió, quien nos amó, llenó y quebrantó,
sanó y restauró!
Tiembla! Porque aún sin armas,
aún cuando nos pesó el escudo;
Vino él y nos empoderó!
Con piedras y ondas, lo derrotó.
Tiembla! estamos hechos para pelear
Tiembla! a gigantes derrotar.
Con su amor y sencillez,
con todo lo que él es.
Vimos las tinieblas retroceder.
Te vimos correr.
Tiembla! porque lo haremos otra vez...

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